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CRÓNICAS DE UNA CALVICIE ANUNCIADA

te recomendamos algunas maneras para cuidar y mantener tu barba como se merece

CRÓNICAS DE UNA CALVICIE ANUNCIADA

La triste historia de un hombre que observa un viejo peine como un (ahora) objeto inútil mientras añora sus rizos cayendo sobre la frente. Cada movimiento de cabeza le traía consigo la satisfacción de sentir como todos sus “soldados” se movían con la inercia, para luego pasar su mano por todo su cuero cabelludo y sentir una patada de orgullo. Hoy los soldados han muerto y ni siquiera sabe bien en qué momento se fueron. Sabe que algunos se fueron en la bañera, otros en la almohada amanecieron sin vida, pero básicamente ya pertenece al mundo de los llamados: Calvos.

A los 18 años notaste las primeras entradas (y no precisamente las del cine) amenazando tu hombría, señalando tu frente y riendo. A los 20 cometiste tu primer error. Dijiste: “Chingue su madre, antes de que se me caiga me lo corto yo”. Obedeciste a las voces que te decían que “pelón te verías bien” y “tienes la cabeza redonda, entonces te queda ser pelón. Y si… y por unos años fingiste ser pelón, hasta que un día le quisiste dar la oportunidad a tu cabello de volver a crecer y solo regresaron pocos soldados a la línea. Cada vez menos. Luego te pelabas a coco para pretender de nuevo pero para esta etapa ya todo mundo se dio cuenta de que eres calvo.

En alguna ocasión, en una discusión, un horriblemente sincero amigo me hizo notar una verdad absoluta. Le dije: “Bueno, tendré que resignarme a ser pelón.” El, con un cigarro en la boca y una daga metafórica en la mano me dijo: “No papá, tu no vas a ser pelón, tú vas a ser calvo”. Y me explicó la diferencia: Pelón es el que tiene el poder de tener pelo pero se lo quita, calvo es aquel que pierde la capacidad de tenerlo… no hace falta decir que una lágrima corrió por mi rostro. Me arrepentí de burlarme de los pelones, de aquella vez que me reí del comercial que anunciaba darle “más vida a tu cabello”. “El cabello es excreción de melanina y es básicamente un tejido muerto” reí como un sabelotodo. Ahora la melanina me ha abandonado.

LA VIDA POST PELO

La vida post pelo, tiene buenas cosas, aunque siempre preferiría tener pelo. La primera de ellas es que si tienes buena ceja se nota más. Te acentúa los ojos, es a lo mejor algo que puede sonar como patada de ahogado, pero es verdad y el otro remedio que a muchas les gusta y a muchas no es la barba.

De hecho una de las señales de que serás calvo (aunque si hay excepciones) es el prominente pelo en el cuerpo y por supuesto la barba. En mi rostro desde los 11 años ya había pelo y buen pelo, pero no tenía ni idea de que eso significaría que más tarde pertenecería al club de las cabezas brillantes.

La vida post pelo no es tan mala, una vez que asimilas la carencia frontal superior, te das cuenta de que no todo está perdido y de que hay chicas a las que les gusta. Y además, hay opciones para los que tenemos barba y pues una combinación de gorra de trailero nunca se ve mal.

Así que no te deprimas, o pasa esa fase de lágrimas. Cómprate una gorra o un sombrero trendy, unos buenos lentes y ve con tu barbero más cercano, ser sexy no se mide en pocos o muchos pelos. También está la opción de mejorar tu barba para prestar toda la atención a esa parte de tu rostro, o bien, otra opción es peinarte como Luis Miguel….como Luis Miguel Hidalgo y Costilla.

La mejor opción: tómalo con humor.

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